Tomás Gómez sostiene que Ignacio González “será responsable” si se producen consecuencias fatales por la eliminación de un helicóptero del SUMMA 112

El Secretario General del PSM, Tomás Gómez, ha criticado duramente el desmantelamiento y privatización del sistema sanitario público de Madrid impuesto ayer por el PP con la aprobación definitiva de los presupuestos para 2013 porque conlleva recortes como la supresión de uno de los dos helicópteros de urgencias del SUMMA 112 que “puede tener consecuencias fatales” de las que “será responsable” el presidente de la Comunidad, Ignacio González.

“Hacer este recorte puede tener consecuencias fatales en casos, por ejemplo, de accidentes graves… Puede suponer la pérdida de vidas… Y que sepa el presidente de la Comunidad de Madrid, que si eso ocurre, si quitan uno de estos helicópteros y si alguien pierde la vida porque no existe un helicóptero, él será responsable de la pérdida de esa vida”, afirmaba Gómez durante una visita la base del helicóptero de urgencias del 112 en Lozoyuela, servicio que el gobierno regional pretende suprimir dejando únicamente operativa la base ubicada en Las Rozas.

Hasta allí ha acudido el líder socialista acompañado por los portavoces en materia sanitaria tanto del PSM como del grupo parlamentario socialista (Laura Oliva y José Manuel Freire respectivamente), el secretario de apoyo a pequeños municipios del PSM, José Luis García Sánchez, diputados alcaldes y portavoces socialistas de la zona norte de la región para mantener un encuentro con los profesionales del SUMMA destinados en esta base y hacer visible el desastre en materia sanitaria que representa la supresión de este servicio, por cuanto “pondrá en riesgo la vida de mucha gente”.

Y es que, a juicio de todos los presentes, se trata de una medida injusta que tan sólo ahorrará al presupuesto del SUMMA 400.000 euros (apenas un 0,3% del presupuesto de esta partida). Puesto en marcha en 1996 y con una media de 700 intervenciones anuales, la intervención de estos helicópteros de emergencias es vital para algunas zonas, especialmente del área norte de la región, donde el transporte urgente por carretera tarda una media de 35 minutos en llegar hasta el paciente: el helicóptero tarda unos 10 minutos, un ahorro de tiempo que es “clave y vital para salvar vidas”.

“Si cualquiera de nosotros sufre parada cardiaca en cualquier sitio, hay diez minutos para que llegue un recurso como este… Por cada minuto perdido, diez papeletas menos de sobrevivir. A los diez minutos se nos han caído todas las papeletas… Por tanto eliminar este recurso es quitarnos una herramienta a todos. Es una oportunidad de vida… ¿Quién tendrá la responsabilidad cuando yo no pueda llegar en ese tiempo?”, ejemplificaba Carlos, médico de esta base de Lozoyuela.

Por todo ello, Tomás Gómez calificaba de “irresponsable” esta medida. Una irresponsabilidad –ha continuado- que se hizo ayer palpable cuando, mientras se debatían los presupuestos “en los nos jugábamos el futuro de la sanidad madrileña” había diputados del PP jugando al Apalabrados… “¿Recuerdan el que se joda de Andrea Frabra? Pues mientras se privatiza y desmantela la sanidad pública de Madrid, que haya diputados que estén jugando al Apalabrados es exactamente lo mismo”, denunciaba el dirigente de los socialistas madrileños.