Texto de Antonio Sánchez-Marín Enciso

Os presentamos un nuevo texto de nuestro Secretario de Cultura Antonio  Sánchez-Marín Enciso:

Peajes a la sombra. Únicas en Madrid,  que son cuatro en total. .
Uno de los de la listas de Falciani, Francisco Javier de Águeda Martín fue durante más de diez años el director general de Carreteras de la Comunidad de Madrid. El hombre fuerte de Alberto Ruiz Gallardón en las grandes infraestructuras en la región, fue el ideólogo de las malhadadas autopistas de peajes en la sombra.
Concretamente las autopistas de peajes a la sombra las pagamos, no los que pasan por ella, sino todos los madrileños,  de nuestros impuestos. El canon que se paga anualmente por estas cuatro carreteras a las empresas concesionarias asciende a 103,6 millones de euros. Como bien suponéis, los peajes en la sombra se pagan entre todos, es decir, los que no tienen coche también pagan los casi 16 euros por cabeza anuales que nos tocan por pagar estos peajes en la sombra. Incluso pagan por aquellos que no son de Madrid y pasan por ella. Es más sólo las utilizan una parte de la poblaciones madrileña y pagamos todos. Por ejemplo los que viven en Boadilla que suele ser una de las poblaciones con más viviendas de lujo. Es una ruina para Madrid….
En Madrid existen cuatro autovías autonómicas con peaje en la sombra. La M-407 o carretera de Fuenlabrada a Griñón (7 km), la M-45 que conecta la M-40 a la altura de Leganés con la M-50 a la altura de San Fernando de Henares y discurre entre ambas carreteras de circunvalación (32,8 km), la M-511 que une la A-5 a la altura de Aluche con la M-40 en el inicio de la M-501 y finalmente la M-501, también llamada autovía de los pantanos, recientemente desdoblada y que es la continuación de la M-511 yendo desde la M-40 hasta Brunete (18 km entre ambas).
Precisamente en la comunidad de España donde menos se ha hecho en este sentidos de las comunicaciones. Todos los logros está en lo relativo a las comunicaciones con Madrid Capital, entradas y salidas y dentro de la capital, no así en el exterior pues las carreteras existentes entre los pueblos, han conservado en su mayoría el mismo anacrónico trazados, con escasísimos  rectificaciones al respecto,
Por ejemplo, la carretera entre Colmenar y San Agustín de Guadalix tiene un trazado peligrosísimo y no se ha modificado en nada durante años su recorrido, cuando es la única vía de comunicación entre las  autovías Burgos, A1, y la de la Coruña, A6, para los pueblos de la Sierra llamada da pobre de esta comunidad madrileña, dando lugar que para pasar de una a otra tenemos vía hay que ir hasta Madrid, pues de lo contrario hay que salvar graves  escollos  urbanísticos. No ha habido ninguna mejora en estos años que supliera la incompleta M-50, su cerramiento total.
Y otra cosa, proyectos desde la época de la República están inconclusos; fueron pioneros en comunicaciones, incluso diseñaron la M-30, hoy convertido en calle a propuesta del trilero Gallardón para eludir responsabilidades medioambientales, y cuya remodelación ha metido a Madrid en un agujero económico insufrible, haciendo que la deuda del Ayuntamiento sea más grande que todas juntas las de  los 8.500 Ayuntamientos de España. En el caso concreto de esta zona programaron ya una carretera entre el Molar y Talamanca, para unir la de  Colmenar Viejo con la de Guadalajara y evitar así, al mismo tiempo, que tener que pasar por Madrid para ir hasta Guadalajara, es decir con la A-2.
En conclusión, comunidades como al de Extremadura han progresado muchísimo más que esta comunidad que debiera ser ejemplo en este sentido.