Sanidad Pública

Os dejamos la reflexiones de nuestro Secretario de Cultura, Antonio Sánchez- Marín Enciso.

Sanidad pública…

Noah Gordon: Escritor:

El  médico

“En nuestra sociedad el médico ocupa un lugar parecido al que siglos atrás ocupaba el sacerdote. El médico libra la lucha más dramática que se pueda concebir, que si antes era la salvación del alma de las garras del diablo y las llamas del infierno, en nuestras sociedades secularizadas es la lucha de la inteligencia y del conocimiento humanos contra la muerte. Es fácil de entender que ese combate tiene grandes posibilidades dramáticas. Y como yo, por mis inconclusos estudios de medicina y por mi especialización profesional, conocía un poco el terreno, disponía por lo menos de una base sólida para trabajar sobre el asunto, para investigar en las bibliotecas, y también conocía a profesionales a los que podía consultar para resolver mis dudas”.

Sanidad pública:

Partidario y admirador del presidente americano, Barack Obama, Gordon apoya apasionadamente la reforma en el sistema de salud pública que aquel éste pretende implantar, con la fuerte oposición del partido Republicano: “Si consigue hacer pasar la ley, que es absolutamente necesaria porque hay 45 millones de personas en Estados Unidos que no tienen seguro médico ni se pueden pagar uno, Obama pasará a la Historia como un gran presidente. Cruzo los dedos para que así sea. Porque necesitamos que muchos jóvenes le apoyen, y sucede que como los jóvenes suelen gozar de buena salud no son conscientes de la importancia de este asunto. No se imaginan que un día vayan a caer enfermos también ellos, como es ley de vida, y que necesitarán esa red de protección”.

Nosotros tenemos esta suerte y estos dirigentes que desde el año 1986, con la Reforma sanitaria Ley 14/1986, de 25 de abril, General de Sanidad La Reforma Lluch, recogida en la Ley General de Sanidad de 1986 y en otras medidas, supuso un impulso para la mejora de la atención sanitaria, consolidando y generalizando el derecho a la sanidad pública de calidad. En cuanto a las variables de primer nivel, se aumentó la cobertura hasta un 99,5% de la población, reconociendo el derecho a la atención sanitaria pública completa a 8 millones de personas que hasta  entonces no estaban cubiertas por el sistema sanitario.

Para ello se incrementó el gasto sanitario público en relación con el PIB del 4,4% al 5,2% y se alcanzó un 78% de financiación pública sobre el total de gasto sanitario. Esta financiación fue posible gracias a la reforma fiscal  que permitió ir aumentando los ingresos públicos en relación con el PIB.

En tercer lugar, se definieron y aumentaron las prestaciones sanitarias, sobre todo las referidas a la atención primaria, la atención a los problemas de salud mental, la planificación familiar y los trasplantes, configurando una atención sanitaria completa y de calidad, equiparable a las de los países de nuestro entorno. Los resultados positivos se reflejaron tanto a nivel de satisfacción subjetiva como en los indicadores sanitarios objetivos.

El de la atención primaria fue un aspecto importante y novedoso de la reforma, con la creación de los Equipos de Atención Primaria y la puesta en marcha de Centros de Salud, el nuevo enfoque de la Medicina Familiar y Comunitaria, el nuevo papel de la enfermería, la introducción de la historia clínica  y las actividades de prevención de la enfermedad y promoción de la salud.

Otra característica importante fue la descentralización de la asistencia sanitaria, impulsando la creación y consolidación de los Servicios Regionales de Salud, y transfiriendo las competencias de gestión para adaptar el modelo sanitario al Estado de las Autonomías, configurando el Consejo Interterritorial como órgano de coordinación del Sistema Nacional de Salud.

Esta Reforma tuvo que enfrentar duras presiones.

El propio Ministro de Sanidad, Ernest Lluch describió la llamada Operación Primavera, que intentó movilizar a los profesionales sanitarios y a la opinión pública contra la Ley General de Sanidad y lo que esta suponía, la universalización de una atención sanitaria de calidad.

Pero la Ley salió adelante y el Sistema Nacional de Salud español es hoy uno de los mejores del mundo, por cobertura, equidad, prestaciones de calidad efectivas y eficientes11.

En la actualidad, en España la sanidad es una prestación no contributiva cuya financiación se realiza a través de los impuestos.