Pensiones Públicas. Reflexiones de un militante.

 Mi padre, Maestro, Director de la primera Misión Pedagógica de España, creada en la época anterior a la República, es decir, en la época monárquica, en el lecho de muerte, nos manifestó a mi esposa y a mi, su enorme preocupación por la pensión que le quedaba a mi madre, ridícula totalmente insuficiente. 

Hoy si hubiera muerto no tendría esa preocupación porque, hoy por hoy, las pensiones en España gozan de una buena salud, de las mejores del Mundo, lo que no quiere decir que sea la idónea, pues siempre hay pensiones mínimas muy deprimidas e insuficiente como para que luchemos para mejorarla, sobre todo para conseguir que se limite o, mejor dicho, se “achique” la brecha entre las máximas y las mínimas… Y que nos permitan llegar a extremos de una mayor racionalidad.

El problema actual es fundamentalmente ideológico, con un Gobierno neoliberal, un Gobierno que desprecia lo PÚBLICO siempre estara en favor de lo privado. Y los planes de pensiones privados son, como fueron en la época de Aznar, una perita en dulce para las entidades financieras, una fructífera fuente de sus ingresos.

Por ello, en su afán depredador, han modificado la ley que aprobó el Pacto de Toledo, de aumentar en relación al Índice de Precios al Consumo, que garantiza que no se pierde el poder adquisitivo. Y que nuestro Partido nunca incumplió, sino cuando congeló está subida por impulso de la UE para paliar los efectos de la crisis, y quedó expresado en Ley, que estos despreciaron, de que se restableciera dicha regla sagrada de subir el con respecto al IPC en el siguiente año. Además las pensiones de menos de 1.200 euros no las congeló.

De ahí que se proteste por la ridícula subida del 0,25, pues no es más que un insulto a la inteligencia, es un claro desprecio a los pensionistas, sobre todo a las pensiones mínimas que en mucho de los casos no llega ni a un euro.

El Gobierno de Zapatero aumentó a las pensiones mínimos el doble que a las máximas, en un loable deseo, como corresponde a nuestros principios socialistas, de una mayor igualdad social y económica, aunque nunca podrá ser una igualdad total, esa es una utopía, las utopías son siempre nuestras metas ideales, aunque nunca alcanzables, pero el progreso que nosotros propugnamos es eso, caminar , como dice Galeano, progresar hacia la UTOPIA.

Pero el verdadero problema está, a mi entender, en el futuro de las pensiones, y que afectarán a futuras generaciones, a los jóvenes.
Y aquí es donde yo veo la desidia de la gente joven y, quizás, menos joven que estas revueltas de los Pensionistas les parece algo lejano…Y está equidistancia es el arma que utiliza la derecha para imponer sus criterios mercantilistas en esto y en otros muchos aspectos.

 

El Molar, 03 de marzo de 2018

 

Antonio Sánchez-Marín Enciso 

Militante PSOE El Molar