Lo que mal empieza…

Dijimos en nuestra revista internáutica que no queríamos participar en la ceremonia de la confusión que se había creado con motivo del cambio de titularidad en el Polideportivo. Que nuestra postura era clara, somos contrario a la exteriorización, como ellos, los del PP, llaman pedantemente, o, ¿no será con intenciones espurias, engañosas?, a las privatizaciones de los servicios públicos. Alrededor de ello aparece la codicia, los intereses creados que enmarañan toda acción que debe ser pura y transparente. Son los dineros de los ciudadanos y  eso es muy “sagrado”.

Hemos encontrado este artículo en la revista internáutica del Círculo de Gestores, Deporte y Gestión de Madrid, Época IV, nº 19, mayo/junio 2008,  que pone un tanto de sombra a la gestión de la adjudicación de las Piscinas por parte del Ayuntamiento de El Molar, que avala cuanto exponemos antes. Y a ello, a su lectura,  remito a los electores…,  y que cada uno saque sus propias consecuencias. Estamos hablando de la anterior concesión, que no opta para que sea un claro ejemplo de las codicias empresariales y las concomitancias políticas, y las proclividades consiguientes hacia prácticas corruptas:

¿Existe una ética en los negocios?

Julio Antonio Rodríguez Vázquez. Consejero Delegado de Sisport S.L. Socio del Círculo de Gestores.

Sería bueno si todas las personas en el mundo de los negocios acataran las mismas reglas de ética empresarial, pero en el nombre de la competencia y de la interminable búsqueda de la expansión y del incremento de la cuota de mercado, a cualquier precio, hay quienes escogen comprometer la ética y, aún usar el engaño, para alcanzar sus metas. Lo demuestra lo ocurrido con la empresa GE.A.F.E. S.L “GESTIÓN DE L´ACTIVITAT FÍSICA ESPORTIVA” quien, a través de una organizada “ceremonia de la confusión”, se ha introducido en el incipiente mercado madrileño de la concesión administrativa para la gestión de instalaciones deportivas municipales a través de nuestra empresa SISPORT S.L, implantada en el ámbito de la prestación de servicios deportivos de la zona norte de Madrid desde hace más de quince años.

El viejo adagio de: “el fin justifica viejo adagio de: “el fin justifica los medios”, encuentra en las actitudes de GEAFE su más clara representación, por la deslealtad de la que han hecho gala en las relaciones societarias.

En efecto, tras el acuerdo de formalizar relaciones con nosotros, e inicialmente concursar  conjuntamente a la concesión administrativa de la piscina municipal de “EL MOLAR”, nos han engañado y presentado la propuesta definitiva para la licitación a través deTEPLA ESPORT S.L,

empresa interpuesta, propiedad de uno de los socios de GEAFE, y a la que tuvieron que poner en funcionamiento precipitadamente para el concurso por no tener actividad.

Sin hacer un innecesario inventario de todas las cuestiones o situaciones puntuales que se han dado en los últimos meses en la relación empresarial de SISPORT con GEAFE, y con ndependencia

de su consideración como actos ilícitos, contrarios a las leyes, inmorales u otras consideraciones

que se quieran hacer sobre ellos, y que no es el lugar para dilucidar, podemos resumir para clarificar lo ocurrido y abrir el debate sobre la ética en los negocios lo siguiente:

Como es bien sabido en el sector de la gestión deportiva madrileña, de un tiempo a esta parte y como consecuencia del giro político en el enfoque de la construcción y puesta en funcionamiento de las instalaciones deportivas municipales, se ha abierto el nuevo modelo de gestión a través de la “concesión administrativa”.

Como consecuencia de este nuevo enfoque político se ha abierto un nuevo mercado al que empresas de otras Comunidades, más conocedoras de este modelo de gestión, han decidido acceder. Es el caso de GEAFE, que en la actualidad tiene la concesión de varias instalaciones en Cataluña y Baleares.

Para acceder al mercado madrileño, GEAFE, se puso en contacto con SISPORT con el objetivo de poner en marcha una interesante alianza estratégica que conjugara su solvencia técnica en las concesiones y nuestro conocimiento del mercado público del deporte madrileño. El interés de ambos se concretó en la inmediata incorporación a nuestras oficinas en San Sebastián de los Reyes, a finales de septiembre de 2007, del director comercial de GEAFE, quien, desde ese momento, utilizando nuestras instalaciones y poniendo por nuestra parte a su disposición todos los medios económicos, materiales y humanos sin limitación alguna, trabajó con nuestro personal técnico en el desarrollo de una nueva área de negocio, en municipios como Torrejón de Ardoz, Arroyomolinos, Soto del Real y El Molar entre otros.

Concretamente en EL MOLAR, SISPORT abrió a GEAFE la posibilidad de acceder a nuestro cliente, el Ayuntamiento del municipio, que tenía previsto poner en funcionamiento una piscina municipal cubierta con salas polivalentes anejas, aunque no tenía claro, de momento, el modelo de gestión.

De este modo, dicho Ayuntamiento decidió poner en marcha el concurso para la gestión de su instalación a través de sistema de concesión, momento en el que, conjuntamente, SISPORT y GEAFE comenzamos a preparar la licitación pública, aportando por nuestra parte las propuestas técnicas a la gestión de las actividades y a la mejora arquitectónica de las instalaciones, y GEAFE su estudio de viabilidad económica de este tipo de instalaciones y su experiencia de gestión.

Finalmente, en enero de 2008, estando en periodo de concurso, el mismo día de la presentación de la oferta, el gerente de GEAFE, Ramón Valero Guerrero, me comunica que ha decidido no concursar en UTE con SISPORT, y “se saca de la chistera” la mercantil TEPLA ESPORT S.L, sociedad sin actividad, la cual hemos sabido posteriormente que ya tenía preparada para el concurso, a traición y sobre seguro.

El Director Comercial de GEAFE, Javier Valero Guerrero, abandona entonces “a la carrera” nuestras Oficinas Centrales, y conocemos al mismo tiempo que TEPLA era la única oferta presentada, y por lo tanto la que sería propuesta por el Ayuntamiento para la adjudicación.

Es evidente que la vida económica es una auténtica “guerra” en la que todos los días se libra “una gran batalla”.

No vencer es para algunos ir para atrás, quedarse estancado, perder, empezar a morir quizás.

Nosotros creemos que, a pesar de todo, en este escenario han de sobrevivir los valores éticos. Y en contra de lo que dice el eterno libro de los Proverbios al que antes nos referíamos, nos parece que si los medios para conseguir un fin, implican engaño, deshonestidad, distorsión, o revolcarse en las áreas grises de las normas morales y de las directrices éticas, el cumplimiento del fin deseado, difícilmente justifica sus prácticas turbias que cauterizan la conciencia y corrompen la integridad empresarial. ¿No les parece? [ Fuente: 

Dijimos en nuestra revista internáutica que no queríamos participar en la ceremonia de la confusión que se había creado con motivo del cambio de titularidad en el Polideportivo. Que nuestra postura era clara, somos contrario a la exteriorización, como ellos, los del PP, llaman pedantemente, o, ¿no será con intenciones espurias, engañosas?, a las privatizaciones de los servicios públicos. Alrededor de ello aparece la codicia, los intereses creados que enmarañan toda acción que debe ser pura y transparente. Son los dineros de los ciudadanos y  eso es muy “sagrado”.

Hemos encontrado este artículo en la revista internáutica del Círculo de Gestores, Deporte y Gestión de Madrid, Época IV, nº 19, mayo/junio 2008,  que pone un tanto de sombra a la gestión de la adjudicación de las Piscinas por parte del Ayuntamiento de El Molar, que avala cuanto exponemos antes. Y a ello, a su lectura,  remito a los electores…,  y que cada uno saque sus propias consecuencias. Estamos hablando de la anterior concesión, que no opta para que sea un claro ejemplo de las codicias empresariales y las concomitancias políticas, y las proclividades consiguientes hacia prácticas corruptas:

¿Existe una ética en los negocios?

Julio Antonio Rodríguez Vázquez. Consejero Delegado de Sisport S.L. Socio del Círculo de Gestores.

Sería bueno si todas las personas en el mundo de los negocios acataran las mismas reglas de ética empresarial, pero en el nombre de la competencia y de la interminable búsqueda de la expansión y del incremento de la cuota de mercado, a cualquier precio, hay quienes escogen comprometer la ética y, aún usar el engaño, para alcanzar sus metas. Lo demuestra lo ocurrido con la empresa GE.A.F.E. S.L “GESTIÓN DE L´ACTIVITAT FÍSICA ESPORTIVA” quien, a través de una organizada “ceremonia de la confusión”, se ha introducido en el incipiente mercado madrileño de la concesión administrativa para la gestión de instalaciones deportivas municipales a través de nuestra empresa SISPORT S.L, implantada en el ámbito de la prestación de servicios deportivos de la zona norte de Madrid desde hace más de quince años.

El viejo adagio de: “el fin justifica viejo adagio de: “el fin justifica los medios”, encuentra en las actitudes de GEAFE su más clara representación, por la deslealtad de la que han hecho gala en las relaciones societarias.

En efecto, tras el acuerdo de formalizar relaciones con nosotros, e inicialmente concursar  conjuntamente a la concesión administrativa de la piscina municipal de “EL MOLAR”, nos han engañado y presentado la propuesta definitiva para la licitación a través deTEPLA ESPORT S.L,

empresa interpuesta, propiedad de uno de los socios de GEAFE, y a la que tuvieron que poner en funcionamiento precipitadamente para el concurso por no tener actividad.

Sin hacer un innecesario inventario de todas las cuestiones o situaciones puntuales que se han dado en los últimos meses en la relación empresarial de SISPORT con GEAFE, y con ndependencia

de su consideración como actos ilícitos, contrarios a las leyes, inmorales u otras consideraciones

que se quieran hacer sobre ellos, y que no es el lugar para dilucidar, podemos resumir para clarificar lo ocurrido y abrir el debate sobre la ética en los negocios lo siguiente:

Como es bien sabido en el sector de la gestión deportiva madrileña, de un tiempo a esta parte y como consecuencia del giro político en el enfoque de la construcción y puesta en funcionamiento de las instalaciones deportivas municipales, se ha abierto el nuevo modelo de gestión a través de la “concesión administrativa”.

Como consecuencia de este nuevo enfoque político se ha abierto un nuevo mercado al que empresas de otras Comunidades, más conocedoras de este modelo de gestión, han decidido acceder. Es el caso de GEAFE, que en la actualidad tiene la concesión de varias instalaciones en Cataluña y Baleares.

Para acceder al mercado madrileño, GEAFE, se puso en contacto con SISPORT con el objetivo de poner en marcha una interesante alianza estratégica que conjugara su solvencia técnica en las concesiones y nuestro conocimiento del mercado público del deporte madrileño. El interés de ambos se concretó en la inmediata incorporación a nuestras oficinas en San Sebastián de los Reyes, a finales de septiembre de 2007, del director comercial de GEAFE, quien, desde ese momento, utilizando nuestras instalaciones y poniendo por nuestra parte a su disposición todos los medios económicos, materiales y humanos sin limitación alguna, trabajó con nuestro personal técnico en el desarrollo de una nueva área de negocio, en municipios como Torrejón de Ardoz, Arroyomolinos, Soto del Real y El Molar entre otros.

Concretamente en EL MOLAR, SISPORT abrió a GEAFE la posibilidad de acceder a nuestro cliente, el Ayuntamiento del municipio, que tenía previsto poner en funcionamiento una piscina municipal cubierta con salas polivalentes anejas, aunque no tenía claro, de momento, el modelo de gestión.

De este modo, dicho Ayuntamiento decidió poner en marcha el concurso para la gestión de su instalación a través de sistema de concesión, momento en el que, conjuntamente, SISPORT y GEAFE comenzamos a preparar la licitación pública, aportando por nuestra parte las propuestas técnicas a la gestión de las actividades y a la mejora arquitectónica de las instalaciones, y GEAFE su estudio de viabilidad económica de este tipo de instalaciones y su experiencia de gestión.

Finalmente, en enero de 2008, estando en periodo de concurso, el mismo día de la presentación de la oferta, el gerente de GEAFE, Ramón Valero Guerrero, me comunica que ha decidido no concursar en UTE con SISPORT, y “se saca de la chistera” la mercantil TEPLA ESPORT S.L, sociedad sin actividad, la cual hemos sabido posteriormente que ya tenía preparada para el concurso, a traición y sobre seguro.

El Director Comercial de GEAFE, Javier Valero Guerrero, abandona entonces “a la carrera” nuestras Oficinas Centrales, y conocemos al mismo tiempo que TEPLA era la única oferta presentada, y por lo tanto la que sería propuesta por el Ayuntamiento para la adjudicación.

Es evidente que la vida económica es una auténtica “guerra” en la que todos los días se libra “una gran batalla”.

No vencer es para algunos ir para atrás, quedarse estancado, perder, empezar a morir quizás.

Nosotros creemos que, a pesar de todo, en este escenario han de sobrevivir los valores éticos. Y en contra de lo que dice el eterno libro de los Proverbios al que antes nos referíamos, nos parece que si los medios para conseguir un fin, implican engaño, deshonestidad, distorsión, o revolcarse en las áreas grises de las normas morales y de las directrices éticas, el cumplimiento del fin deseado, difícilmente justifica sus prácticas turbias que cauterizan la conciencia y corrompen la integridad empresarial.

¿No les parece? [ Fuente: revista internautica  del Círculo de Gestores, Deporte y Gestión de Madrid, Época IV, nº 19, mayo/junio 2008 ]