Discurso de Álvaro García Linera, vicepresidente de Bolivia, en el congreso de la Izquierda Europea

Discurso de Álvaro García Linera, vicepresidente de Bolivia, en el   congreso de la Izquierda Europea

 “Les   deseo y les exijo que luchen, luchen y luchen. No nos dejen solos, los   necesitamos a ustedes, a una Europa que no sólo vea a distancia lo que sucede   en el resto del mundo, sino a una Europa que vuelva a alumbrar el destino del   continente y el destino del mundo”.. 

 “Vemos   una Europa que languidece, una Europa abatida, una Europa ensimismada y   satisfecha de sí misma, hasta cierto punto apática y cansada. Sé que son   palabras muy feas y muy duras, pero así lo vemos. Atrás ha quedado la Europa   de las luces, de las revueltas, de las revoluciones. Muy atrás ha quedado la   Europa de los grandes universalismos que movieron y enriquecieron al mundo y   que empujaron a los pueblos de muchas partes del mundo”.

“No es el pueblo europeo el que ha perdido la   virtud ni la esperanza, porque la Europa a la que me refiero no es la de los   pueblos”, dijo. Esa, según García Linera, “está silenciada, asfixiada” y “la   única Europa que vemos en el mundo es la de los grandes consorcios, la Europa   neoliberal, la de los mercados y no la del trabajo”. “Carentes de grandes   dilemas, horizontes y esperanzas, sólo se oye, parafraseando a Montesquieu,   el lamentable ruido de las pequeñas ambiciones y de los grandes apetitos”.

 ¿No   esta la España que quiere el PP?

La democracia fosilizada

Advirtió de que “una democracia sin esperanza   y sin fe, es una democracia derrotada. Una democracia fosilizada. En sentido   estricto, no es una democracia”, advirtió. ¿Y cómo hemos llegado hasta ahí?   Porque el capitalismo ha mutado y se ha convertido en un “capitalismo   depredador” que acumula “por expropiación”. “Expropiación ocupando espacios   comunes, biodiversidad, agua, conocimientos ancestrales, bosques, recursos   naturales, es una acumulación por expropiación de riqueza común que deviene   en riqueza privada. Y esa es la lógica neoliberal”, explicó.

 ¿No es   ésta la que propugna el PP? ¿Debemos estar las izquierdas meditando si nos   podemos unir?

A ese nuevo capitalismo, García Linera le   añadió otra clave: el nacimiento de una nueva clase trabajadora “de cuello   blanco”. Hablaba el dirigente latinoamericano de “profesores, investigadores,   científicos, analistas”, que componen un proletariado difuso que ha provocado   que las formas de organización a las que la izquierda se había acostumbrado   ya no existen como tal. Y por tanto, no tiene respuesta, ni solución. “Las   respuestas que teníamos antes son insuficientes, si no, no estaría gobernando   la derecha en Europa. Algo está faltando a nuestras respuestas y propuestas”,   avisó. ¿No es la derecha quienes nos han metido en esta crisis y no es ella   quien nos quiere sacar con sus medios neoliberales?

García Linera    pasó a enumerar las que según él son las soluciones. Al menos, eran   consejos. Pero consejos de los del hermano mayor que ya ha pasado antes por   la indecisión y parálisis en las que se encuentra las fuerzas alternativas de   Europa. “La izquierda europea no puede contentarse con el diagnóstico y la   denuncia. Esto sirve para generar indignación moral y es importante la expansión   de la indignación, pero no genera voluntad de poder. La denuncia no es una   voluntad de poder. Puede ser la antesala, pero no es la voluntad de poder. La   izquierda europea, a esta vorágine depredadora y destructora que lleva   adelante el capitalismo, tiene que comparecer con propuestas. La izquierda   europea tiene que construir un nuevo sentido común en el fondo de la lucha   política. La izquierda tiene que luchar por un nuevo sentido común   progresista revolucionario y universalista”.   

Revolución…..

Las instituciones no lo son todo

 “Necesitamos recuperar el concepto de   democracia. La izquierda siempre ha reivindicado la bandera, es nuestra   bandera, la de la justicia, la igualdad, la participación. Pero para eso   tenemos que desprendernos de la concepción institucional. La democracia es   mucho mas que las instituciones. Es mucho más que votar y elegir el   Parlamento. La democracia son valores, los principios organizativos del   entendimiento del mundo: tolerancia, pluralidad, libertad de opinión. La   democracia es práctica, es acción colectiva, es creciente participación en la   administración de los espacios comunes. Hay democracia si participamos en lo   común. Si tenemos como patrimonio el agua, entonces la democracia es   participar en la gestión del agua”. 

Participación, no   indiferencia, no abstención,  es  contribución, es cooperación…es crítica,   añadimos nosotros.

Pero eso, no es suficiente. La izquierda,   según el dirigente boliviano, tiene que recuperar también “la reivindicación   de lo universal, (sólo son nacionalistas los derechas), la política como bien común, la   participación en la gestión de los bienes comunes, la recuperación de los   comunes como derecho: la salud, el trabajo, la sanidad, la protección de la   madre tierra, de la naturaleza… Son derechos universales, son bienes comunes   universales frente a los que la izquierda tiene que plantearse medidas   concretas” y sobre todo “reivindicar una nueva relación metabólica entre el   ser humano y la naturaleza. No hay que caer en la lógica de la economía verde,   que es una forma hipócrita de ecologismo”, advirtió. “Hay empresas que   parecen ante ustedes como protectores de la naturaleza pero esas mismas   empresas nos llevan a nosotros a la Amazonia todos los desperdicios que aquí   se generan. Aquí son defensores y allí depredadores. Han convertido la   naturaleza en otro negocio”.

Tras la ecología, “no cabe duda de que   necesitamos reivindicar la dimensión heroica de la política”, dijo García   Linera anunciando el siguiente punto de su receta. “Gramsci decía que en las sociedades   modernas, la filosofía y un nuevo horizonte de vida tienen que convertirse en   fe en la sociedad. La izquierda tiene que ser la estructura organizativa   flexible y unificada que sea capaz de despertar la esperanza, una nueva fe.   No en el sentido religioso, sino una fe que haga posible salir de los   espacios estancos”.

Los puntos en común

“La izquierda tan débil de hoy no puede darse   el lujo de distanciarse”, avisó, haciendo obvio que iba a habar de lo que   está siendo uno de los ejes principales del Congreso: la unidad. “Habrá   diferencias en 20 puntos, pero coincidimos en 100. Guardemos los otros 20   para después. Somos demasiados débiles para seguir en peleas de capilla   distanciándonos del resto”. 

–        UNIÖN, UNIÓN…….

 “Hay que asumir otra lógica gramsciana”,   dijo García Linera. “Articular, promover, hay que tomar el poder del Estado,   hay que luchar por el Estado. Pero el estado es fundamentalmente idea como   creencia de un orden común, de un sentido de comunidad. La pelea por el   Estado es una pelea por un nuevo modo de unirnos. Y eso requiere haber ganado   previamente las creencias. Haber derrotado a los adversarios en la palabra,   el sentido común, las concepciones dominantes en el discurso, en la   percepción del mundo, en las percepciones morales”.

Eso, advirtió, “requiere un trabajo muy   arduo”. Porque “la política es fundamentalmente convencimiento”. Y ese   convencimiento es el les exigió para que “luchen, luchen, luchen” y “no nos   dejen solos, los necesitamos a ustedes, a una Europa que no sólo vea a   distancia lo que sucede en el mundo, sino una Europa que vuelva a alumbrar el   destino del continente y el destino del mundo”.

-Un   pueblo unido, jamás será vencido….No decaigamos…luchemos, luchemos y   recuperamos la fe en la izquierda social, la izquierda participativa, la   izquierda plural e igualatoria….

Como   contraste al sentido igualatorio de la izquierda ponemos el artículo del   máximo dirigente de la derecha española, Rajoy, que suscribiría el director   de la fábrica de ideas del PP, FAES, Aznar:

“Uno de los tópicos más en boga en el momento actual en que el   modelo socialista ha sido votado mayoritariamente en nuestra patria es el que   predica la igualdad humana. En nombre de la igualdad humana se aprueban   cualesquiera normas y sobre las más diversas materias: incompatibilidades,   fijación de horarios rígidos, impuestos – cada vez mayores y más progresivos-   igualdad de retribuciones… En ellas no se atiende a criterios de eficacia,   responsabilidad, capacidad, conocimientos, méritos, iniciativa o habilidad: sólo   importa la igualdad. La igualdad humana es el salvoconducto que todo lo   permite hacer, es el fin al que se subordinan todos los medios….” era un hecho objetivo que los hijos de “buena   estirpe”, superaban a los demás- han sido confirmados más adelante por la   ciencia: desde que Mendel formulara sus famosas ‘Leyes’ nadie pone ya en tela   de juicio que el hombre es esencialmente desigual. No sólo desde el momento   del nacimiento sino desde el propio de la fecundación”.