CORRUPCIÓN

Os presentamos un nuevo texto de nuestro Secretario de Cultura Antonio Sánchez-Marín Enciso:

Por tierra mar y aire se oye con machacona insistencia frases generalizando la corrupción de los políticos,  no se sabe con qué intención, aunque yo sólo pienso que la de desanimar al electorado con espurias intenciones. ¿Quién se beneficia de esta indiferencia que produce, de este hastío que dicen algunos que tienen como consecuencia de ello por la política? …

Hay que considerar, además,  que corrupción es también el tráfico de influencia, aprovechar su preeminente posición social para que alguien de su familia o amistad ocupen cargos al que pudieran optar cualquier otro ciudadano con más méritos,  incluso aunque sea privado, so sólo público. También,   quien tiene posesiones y no las pone al servicio de la sociedad, las tiene, en definitiva, inhábil causando trastornos sociales, o el tratar vejatoriamente a sus semejantes, el  robar…., eludir pagar los impuestos, el pagar a sus empleados menos de lo que les corresponde cobrar,  o no respetar sus derechos; también  quien igualmente permite que alguien pase hambre y no pone remedio según sus posibilidades…, y, además, quienes no cumplen con su obligación en el trabajo y no rinden lo necesario, o se inhiben de los problemas sociales….

O las torticeras informaciones de los medios de comunicación, prensa oída, leída y visualizada, quienes, están muchas veces al servicio de intereses económicos determinados … La prensa llamada amarilla, o prensa pesebrista… de la que tanto se puede hablar…, y que pueden inclinar   tendenciosamente las mentes, digámoslo indulgentemente,  de los menos preparados,  a oscuros y espurios beneficios…

Por medios de comunicación  y por redes sociales, salen noticias pretendiendo avalar ese tópico con noticias de actos de corrupción por algún político,  y que contribuye a ese pretendido hartazgo  por la política, como justificación para su adormecimiento democrático, como es el caso  que leo en una revista,  donde se señala: En el último año, se han conocido 90 casos de corrupción urbanística que implican a más de 350 personas, entre ellas 55 alcaldes y un buen número de cargos públicos, además de empresarios…; teniendo en cuenta  que hay  8.000 municipios que  acarrean otros tantos Acaldes, y más miles de concejales… de Políticos…cerca de 72.000 en España, 68.000 concejales, el 90% sin retribuciones…, lo que supone a mi entender  no ser significativa  de esa canallesca generalización…

Con ello, quienes así obran, tratando de popularizar la corrupción en los políticos,  propio de  mentes totalitarias, pretenden  negar  el valor de la democracia, como así sucedió con los militares franquistas. Al preguntarle a Franco que era lo que le había motivado  levantarse contra el poder legal, dijo  que los españoles estaban hartos de la política y de los políticos, en suma de la democracia, y el propio fascista José Antonio Primo de Rivera dijo otra frase descalificadora de la democracia, que los de derechas e izquierdas estaban perjudicando a España de igual manera; es esa equidistancia perniciosa para un País la que creó  una ola levantisca en España….

Aún  hoy dicen muchos españoles: todos son iguales, parta justificar su indolencia política, su falta de compromiso social. Es más,  a quienes estamos, como se dice vulgarmente  al loro de la política, quienes estamos comprometidos con una idea al servicio de la comunidad,  nos apelan despectivamente, peyorativamente  como políticos…, siempre, o casi siempre, asociándolo al color púrpura, recordando aquella fascista frase de “rojo maldito”….

La existencia de más o menos políticos corruptos no es más que el reflejo de una sociedad más o menos viciada, pues por cada político infecto, por cada acción inmunda existen un número mayor de personas de todas las esferas sociales, arquitecto, abogados, médicos, etc..,  en esa correa de la transmisión infecta que, o son corrompidos o corrompedores,  todos necesarios para que esa acción llegue al egoísta fin que se proponen de enriquecimiento ilícito,  unos por acción directa, otros indirectamente,  y otros, en suma, por omisión cómplice de quienes consiguen beneficios de esa maniobra fraudulenta.

En consecuencia son  corruptos también quienes se aprovechan de estas actitudes ilegales para arrimar el ascua  a sus sardinas, para justificar  su odio a los políticos con espurias intenciones,    para desacreditar a la democracia y  a los políticos, y que en su mayoría están en ella voluntariamente,   con gran afán de servicio al pueblo, base sine qua non para  que haya una buena democracia;  en definitiva,  conseguir la indiferencia política nefasta para la democracia. Y , así mismo,  lo  son quienes se justifican en su desidia para eludir responsabilidades sociales.. Decía Aristóteles que  el hombre es un animal político (zôon politikón) (…) porque es el único ser que tiene la percepción del bien y del mal, de lo justo y lo injusto y de las demás cualidades morales…

Y Platón El precio que los hombres buenos pagan por la indiferencia con respecto a los asuntos públicos es el de ser gobernados por los hombres malvados.

Hay otros aspectos muy importante a la hora de analizar  la corrupción;  el primero  es que cuando un político  es acusado, imputado de un acto de corrupción, ya tiene la condena de antemano, no se le concede el beneficio duda, se le niega todo derecho a la defensa,  obviando toda garantía jurídica de in dubio pro reo, que fue criminalmente eludido por los generales fascistas para ajusticiar atantos inocentes españoles por terroríficos procedimientos, más la máxima jurídica que honra a la justicia como es “odia el delito y compadece al delincuente”, y que debe ser asumida por quienes dicen que defienden la imparcialidad.

Así vemos casos de Políticos que luego son exonerados,  pero que en el transcurso de la instrucción del caso han perdido toda su honra,  y luego nadie se los repara…, además de que muchos de los casos de imputados son defectos de forma administrativas que lo hacen por desconocimiento, o por querer beneficiar a la Institución que representan….

Otra vulnerabilidad de la justicia es utilizarla al revés, como hacía el franquismo, es decir,  es al acusado a quien se le exige que demuestre su inocencia…, así fueron ajusticiados muchos

españoles por los Tribunales  franquistas, sin pruebas de su culpabilidad, como es el caso de un bárbaro comunicador, me resisto a llamarle periodista,  que dice que el Partido Socialista aún no ha demostrado su “inocencia” en las movilizaciones previa a las elecciones del 14 de marzo de 2004, exigiendo al Gobierno que dijera la verdad sobre la autoría del atentado del 11 M.

Reminiscencias franquistas… y es que la sombra de Franco es muy alargada…..

Pero, amigo, el dicho de que calumnia que algo queda, es un argumento insidioso, pérfido  e interesado de los malos políticos que buscan por medios adulterinos  el desbancar del poder para ocuparlo él…

Y en este caso recuerdo dos casos que me han conmovido profundamente: casos de Javier Pellón, Comisario de la Expo de Sevilla, la más exitosa de cuantas exposiciones Universales han habido, y que en su sentencia final nueve años después, cuando, como dijo él, ya habían arruinado su vida, su grandioso futuro como enorme Gestor, no sólo fue exonerado sino que fue elogiado por su gran gestión, y el otro es el la  de la Alcaldesa de Plasencia, Elia Blanco, y sus Concejales, que fueron acusados por un desharrapado político, que no fue capaz nunca de ganarles en las elecciones lícitamente,  e ideó este espurio procedimiento para anular el  buen hacer al frente de la Alcaldía, que es cuando más ha prosperado la Ciudad…, y que últimamente han sido exonerados  por el Fiscal, de culpabilidad de Alzamiento de Bienes…., en “ Román paladino”, no han robado….¡¡¡SON HONRADOS!!! ¡¡¡… Pero… ¡Quién les repara su virtud!!!